viernes, 9 de febrero de 2024

BARTOLINA SISA: Símbolo de valentía femenina y lucha contra el yugo español.

 Por: Ana Delia Fernández Sijuana

 Periodista, Etnoeducadora, Investigadora Cultural 
Pueblo Wayuu, Alta guajira



Según el padre Franciscano fray Matías Balderrama, que fue capellán de Túpac Katari, Bartolina Sisa era de mediana estatura, delgada de cuerpo y de facciones agradables. Montaba bien a caballo y dominaba el kurawa (onda) y el fusil.

Considerada una de las mujeres indígenas más valientes de la época al entregar su vida por la libertad de su pueblo; Bartolina Sisa, del pueblo aymara, protagonizó una rebelión en contra de la colonia española a finales del siglo XVIII junto a su esposo Túpac Katari (Julián Apaza), del pueblo aymara. La actividad desarrollada por Bartolina junto a sus padres en la comercialización de la coca y los tejidos de lana les permitió  liberarse del sometimiento a los que estaban expuestos muchos indígenas en manos de los señores feudales, jefes militares y curas. Mientras Bartolina recorría la altiplanicie andina junto a sus padres, presenciaba el estado de explotación, calumnia y miseria a los que escarmentaban los pueblos. Aunque los reyes católicos habían prohibido esclavizarlos porque según ellos no tenían “alma”, pero millones siguieron muriendo sometidos.

Sus padres

El historiador Nicanor Aranzáes, cita en el folleto La Historia de Bartolina Sisa que; ella nació el 25 de agosto de 1750 en la comunidad de Ocuire, cantón Caracato, municipio de Sapahaqui, en la provincia Loayza del departamento de La Paz. Otros historiadores afirman que nació un 24 y otros alegan que se desconoce en qué fecha con exactitud nació. Hoy a 274 del aniversario de su nacimiento.

Sus padres: José Sisa y Josefa Vargas, originarios del Alto Perú. Como se mencionó antes, ellos dependían del comercio de la coca y de los tejidos de lana para liberarse de los sometimientos a los que estaban condenados los originarios. Ante esta realidad, la familia Sisa se trasladó a la Villa de Sica Sica. A la edad de 19 años Bartolina logró independizarse económicamente y siguió trabajando.

Su relación con Juan Zapara

Bartolina fijó su atención en un hombre dotado de una sabiduría tenaz, capaz y sagaz para dirigir la guerra comunitaria de ayllus para la época; se trató de Julián Zapara Nina. Hijo de Nicolás Apaza y Marcela Nina. Se dice que Nina nació en Ayo Ayo, provincia Sicasica, posiblemente en 1750. Formó parte del comercio de la coca luego de haber estado sometido durante dos años al trabajo forzado en las minas de Oruro. Recorrió cuantiosas comunidades que le permitió conocer la cruel realidad a los que estaban sometidos los nativos; a la esclavitud, agresión, violación y asesinatos. En uno de sus numerosos viajes y frecuentando los mismos lugares, se conoce con Bartolina Sisa.  En ese dinamismo se conocen, enamoran, se casan  y deciden  emprender  sus luchas por la libertad de los pueblos en manos de la colonia española.

En 1772, tuvieron el primero de sus cuatro hijos (tres varones y una niña). Según el historiador Alipio Valencia Vega, el primer hijo fue capturado en Perú por el general José Sebastián Segurola, en 1783, y se cree que fue asesinado. Los otros llegaron a sobrevivir, cambiaron sus nombres y apellidos.

De igual forma, autores como Felipe Quispe Huanca (2007),  narra que, “Túpac Katari viajó suficiente a las comunidades y haciendas de Umasuyus, Larecaja, Chulumani, Pacajes, Puno, Chucuito, Santiago de Waychu, Qaqiawiri, Inquisivi y otros; todo esto con fin de relacionarse aún más con los importantes y principales, alcaldes mayores, kuracas, jilaqatas, mandones comunales, y buscó dirigentes combatientes. Se dice que buscaron un hermoso disfraz, y el papel de comerciante, a fin de no despertar sospechas entre los hacendados españoles”

Ejecución-Campamentos militares
En 1780 se agotan  las vías de diálogo con los representantes de la corona española y estalla la insurgencia quechua-aymara en 1781, proclaman a Bartolina virreina, su esposo virrey del Inca y
comienza el levantamiento en Ayo Ayo.

El 13 de marzo del mismo año Sisa organizó junto a su esposo campamentos militares durante la sublevación en El Alto, en Chacaltaya; en Killi Killi; en el Calvario; en el valle de Potopoto y en las alturas de Pampahasi donde desempeñó un importante papel en todas las operaciones de guerra frente a 40 mil hombres y mujeres. Ya para junio, casi cien mil rebeldes se habían sumado. Los indígenas tenían superioridad numérica y españoles contaban con armas de fuego.

Julián Apaza al enterarse de los levantamientos y de las posteriores ejecuciones, comienzan a organizarse. En Chayanta (Potosí) lo lideró Tomás Katari y, en Cuzco, al sur de Perú; José Gabriel Condorcanqui, llamado Túpac Amaru II en Tinta. Micaela Bastidas una valiente mujer lideró el abastecimiento de las tropas, le correspondió  conseguir y distribuir dinero, alimentos, vestimentas y armas, se convirtió en la principal consejera de su esposo Túpac Amaru II. También Implementó un eficiente sistema de comunicaciones, organizando un servicio de chasquis a caballo que llevaban rápidamente información de un punto a otro del territorio rebelde.

Gregoria Apaza, era la generala y hermana de Túpac Katari, quien administró los bienes de los saqueos, organizó los campamentos y dirigió a los guerreros en el campo de batalla.  Apaza decide tomar su nombre de guerra y decide  llamarse Túpac Katari, que significa  "Serpiente luminosa". Luego se aleja con rumbo al norte para asegurar otras posiciones y deja a su esposa a cargo del cerco a La Paz.

El 17 de mayo, Cuando general José Sebastián Segurola se entera que los rebeldes eran comandados por una mujer, envió 300 soldados para destruir el cerco y capturarla. En este momento Bartolina Sisa resiste y logra su  triunfo.

Rodean y emboscan a Túpac Amaru junto a su esposa Micaela, sus hijos Hipólito de 18 años y Fernando de 10, y varios de sus familiares. Torturados a interrogatorios  para ubicar al resto de las tropas revolucionarias. El 18 de mayo de 1781 fueron llevados a la plaza de Armas del Cuzco para ser ejecutados. Micaela y José Gabriel fueron obligados a presenciar la muerte de su hijo. A su hijo Hipólito le cortaron la lengua, por haber hablado en contra de los españoles y luego fue ahorcado. Luego obligaron a Túpac Amaru y a su hijo Fernando a presenciar la muerte de Micaela; le cortaron la lengua, su cuello como era  delgado no alcanzaba al torno para ahogarla y la terminaron de torturar, la  matan  a patadas en el estómago.

El ejército español comenzó a debilitarse por hambre, y la Real Audiencia de Charcas, al enterarse, envía 1.700 hombres para destruir el cerco.

El 30 de junio, los ejércitos indios se replegaron sin oponer resistencia y los españoles empezaron a incitar a la traición y a ofrecer indulto si entregaban o delataban a los cabecillas.

El 2 de julio, Bartolina se traslada desde El Alto hasta Pampahasi a causa de ese rumor.

Llega esfuerzo para los españoles, sabían que  los soldados no eran suficientes para la guerra,  para ellos era necesario manipular la conducta del adversario para destruir su moral y lograr que se expandiera el rumor de que las tropas de Bartolina y Juan estaban derrotadas.

El  trabajo clandestino de concientización, preparación y organización político-militar que organizó Bartolina  junto a su esposo Katari, le llevó diez años.  Durante la guerra  el virrey tomó varios nombres como Nina Katari.

     Monumento a Túpac Katari y Bartolina Sisa, El Alto, Bolivia. Foto: Hugo Quiste.


La traición a Bartolina y Túpac Katari

Bartolina viene por Tembladerani  y llega hasta Sopocachi, ahí algunos de sus acompañantes se contactan con los españoles y la traicionan. La capturan ese mismo día; 2 de julio de 1781 y la entregan a cambio del indulto, que finalmente no les fue concedido.

En La Paz  recibieron a Bartolina con insultos y piedras. Por orden del general José Sebastián Segurola la torturaron y violaron en la prisión por haber humillado al poder colonial, para obtener información sobre el campamento de guerra que organizó junto a su esposo, los rebeldes y para ubicar a Túpac Katari. Nunca develó ningún dato.

Túpac Katari intentó liberar a Bartolina Durante el segundo cerco, a través de varios intentos. Ofreció intercambiar a Sisa con el cura Vicente Rojas, hasta se ofreció él mismo si la liberaban.  Comprueba que al entregarse,  no la liberarían. El cerco a La Paz se reorganiza.

El 17 de octubre llegó de Buenos Aires un ejército de 7.000 hombres al mando de José de Roseguín, para romper definitivamente el cerco. Tras un mes de intensos combates. Lo que no lograron los enemigos  lo logró otra traición; Túpac Katari se movilizó hasta Chinchayo, a las 02:00 de la madrugada del 10 de noviembre de  1781 fue entregado por la traición del primo de Bartolina, Tomás Inca Lipe, quien era su más cercano colaborador.

Muerte de Bartolina Y Tupac Katari

Luego de cuatro días de horribles torturas, el 15 de noviembre de 1781, Bartolina Sisa la  obligan  a presenciar el descuartizamiento público de su esposo  Túpac Katari en la plaza de Peñas, sus extremidades fueron amarradas a 4 caballos hasta descuartizarlo.

En un estudio realizado por el periodista y escritor colombiano; Hernando Calvo Ospina, titulado: La virreina Bartolina sobre la vida y obra de Bartolina y Túpac Katari, detalla que las partes del cuerpo de Katari “fueron repartidas y exhibidas por varios lugares para que sirviera de “escarmiento a los indios rebeldes”. La sentencia dijo: “Ni al rey ni al estado conviene que quede semilla, o raza de éste o de todo Túpac Amaru y Túpac Katari por el mucho ruido e impresión que este maldito nombre ha hecho en los naturales...”

“Luego muchas voces indígenas comenzaron a repetir que las últimas palabras de Túpac Katari fueron: “¡Yo muero hoy, pero volveré hecho millones...!”. Siglos después el irlandés Ben Kane se apropiaría de esa frase para ponerla en boca de su héroe, el gladiador Espartaco.”

A casi un año de encierro y tortura para vender a su gente, al amanecer el 5 de septiembre de 1782, el oidor Tadeo Diez de Medina pronunció la sentencia de muerte de Bartolina:

“A Bartolina Sisa, mujer del feroz Julián Apaza o Túpac Catari -se la condena- en pena ordinaria de suplicio y que sacada del cuartel, a la Plaza Mayor por su circunferencia, atada a la cola de un caballo con una soga de esparto al cuello, una coroza (cucurucho que se ponía, por afrenta en la cabeza de los reos) de cuero y plumas y una aspa afianzada sobre un bastón de palo en la mano, ya voz de pregonero que publique sus delitos sea conducida a la horca y se ponga pendiente de ella, hasta que naturalmente muera después se claven su cabeza y sus manos en picotas con el rótulo correspondiente, y se fijen para el público escarmiento, en los lugares de Cruz Pata, alto de San Pedro y Pampajasi, donde estaba acampada y presidía sus juntas sediciosas y, hecho, sucesivamente, después de días, se conduzca la cabeza a los pueblos de Ayoayo y Sapaaqui , de su domicilio y origen, en la provincia de SicaSica, con la orden para que se queme después de tiempo y se arrojen las cenizas al aire donde se estime convenir” (Archivo General de Indias. Buenos Aires 319).

La sacaron, le amarraron los brazos, le ataron una soga al cuello atada a la cola de un caballo arrastrada hasta morir cruelmente. Mientras era arrastrada desde el cuartel a la Plaza Mayor, un pregonero leía la sentencia al repique de tambores. Luego su  cuerpo desnudo y destrozado, fue montado en un burro y expuesto ante su gente.

El 5 de septiembre de 1983 en el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América, reunido en Tihuanacu, Bolivia, se instituyó el Día Internacional de la Mujer Indígena en honor de la heroína Bartolina Sisa.

 


 La Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa” Foto: Agencia               Plurinacional de Comunicaciones de Bolivia



Radio y Organización en honor a Bartolina Sisa

Radio La Voz de Bartolina Sisa

La Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa” actualmente cuenta con dos radios; La radio La Voz Bartolina Sisa de Frecuencia Modulada (FM) 99.4 con 18 horas de emisión en la ciudad de La Paz, la cual se inauguró como parte del 35 aniversario de fundación de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas y la otra está en Tarija y funciona desde 2014. Se encuentra en trámite una tercera para las campesinas de Sata Cruz.


      Foto: Agencia Plurinacional de Comunicaciones de Bolivia

Una de las principales organizaciones sociales de Bolivia es la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia, que lleva el nombre de la heroína de la Independencia, Bartolina Sisa.      En enero de 1980 se desarrolló el Primer Congreso Nacional de Mujeres Campesinas, instancia que dio lugar a la creación de la Federación de Mujeres Campesinas de Bolivia- Bartolina Sisa. La Central Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) fue la primera organización sindical que decidió crear una rama femenina, resultó ser también la primera y única organización femenina dentro de la Central Obrera Boliviana COB. La Federación Departamental de La Paz se funda el 22 de septiembre de 1982, dos años después de la entidad nacional.

Las mujeres de la Federación de Campesinas al momento de crear la organización, recordaron la figura de Bartolina Sisa, incluyeron su nombre en la sigla de la nueva Federación de Mujeres. Bartolina Sisa y Túpac Katari llevaron a cabo el cerco a La Paz del año 1781, hito de la resistencia indígena frente a la colonización española que marcó la memoria colectiva de los pueblos indígenas. A partir de entonces estos líderes son reivindicados como figuras representativas de la organización y resistencia de la lucha aymara-quechua.

La Llegada de Evo Morales a la presidencia de Bolivia el año 2006, marcó un momento fundamental en proceso de reafirmación étnica para los pueblos indígenas. Para las bartolinas, el proceso de cambio defendido por el nuevo gobierno se constituyó como un objetivo a largo plazo que alcanzaría un trabajo de gran importancia para lo que hoy ha sido la construcción del Estado Plurinacional de Bolivia. Desde un principio manifestaron su apoyo al presidente. 

“Un homenaje a la memoria de nuestra hermana de lucha Bartolina Sisa.

 Desde nuestro profundo sentir de mujer indígenas, hoy seguimos tejiendo con firmeza nuestras luchas por la liberación de los pueblos oprimidos.

Por una mejor condición de vida para las mujeres, jóvenes, niños, ancianos de mi pueblo wayuu, para toda Colombia y toda la humanidad”

Desde la Alta Guajira, Territorio Ancestral del Pueblo Wayuu, Guajira, Colombia

Ana Delia Fernández Sijuana




Fuentes Consultada: “Túpac Katari vive y vuelve…C” de Felipe Quispe Huanca, “Rebelión de Túpac Katari” de María Eugenia del  Valle de Siles, “Túpac Katari” de Alipio Valencia Vega, “La revolución India” de Fausto Reynaga, “La virreina Bartolina, generala en falda” de Hernando Calvo Ospina.

jueves, 8 de febrero de 2024

LUMAA: La enramada tradicional del pueblo wayuu donde se tejen los diálogos de forma circular.

Por: Ana Delia Fernández Sijuana
 Periodista, Etnoeducadora, Investigadora Cultural 
Pueblo Wayuu, Alta guajira

 
                                               Niñas de la  Istituciòn  Educativa Yotojoroin. II Encuentro Etnico 2023.

Lumaa, es una palabra en el idioma del pueblo wayuu; wayuunaiki, que significa la enramada o enramada tradicional del pueblo wayuu. Bajo el tejido de estas enramadas se realizan rituales, ceremonias, reuniones, congresos, asambleas que  giran en torno al círculo. Esta expresión representa la relación equilibrada con el cosmos, y la madre naturaleza. Durante estos eventos escuchamos expresiones  como Walumase; nuestra enramada. Nalumase; la enramada de ellos. Julumase; la enramada de ella. Las enramadas wayuu son matrilineales.

 La enramada para el pueblo wayuu es el espacio de encuentro, reencuentro, recreación, en donde se tejen y consolidan los diálogos, la palabra, la memoria, el origen, la historia, los planes familiares, los proyectos familiares, las aspiraciones, planes colectivos, sobre todo; donde se afianza la esperanza y los sueños. La organización de las comunidades wayuu se construye y se sueña bajo la sombra generosa de una enramada tradicional, en donde se tejen los diálogos de forma circular, así como las mujeres wayuu inician y tejen de forma circular la base de una susu (Mochila wayuu).

 Para los wayuu la enramada es un espacio para el encuentro de las familias matrilineales, patrilineales, amistades, donde se atiende las visitas. Lugar para el diálogo familiar, la reconciliación, integración. Área para celebrar los ritos y ceremonias; ritual sagrado de la exhumación, velorios, encuentros para el cumplimiento de un sueño wayuu. Espacio para un descanso en un colorido chinchorro. Sitio para transmitir la enseñanza del wayuuwa (La esencia y la conciencia wayuu). Lugar para la enseñanza sobre la importancia del respeto por la palabra,  y donde transmiten el conocimiento sobre el arte del tejido a la niñez y juventud a través de la práctica y la oralidad. 

 PALABRAS Y DIÁLOGOS QUE SE TEJEN BAJO LAS ENRAMADAS 

Bajo las enramadas los wayuu tejen  diálogos y palabras en forma circular. La representación de la circularidad siempre ha estado presente desde tiempos inmemoriales en el pueblo wayuu y en los pueblos milenarios. Este pueblo para llevar a cabo sus tertulias, congresos, abren un Pio’ui (espacio circular para el diálogo). En el espacio circular está la presencia de Mma (la madre tierra), quien también participa en el tejido de los diálogos, donde se construyen, diseñan, descifran, y analizan a través de formas y figuras trazadas en la tierra con el bastón de wararalu (planta medicinal wayuu), conocido como la curarina.


 La representaciòn de la circularidad para representar la Yonna
 ( Danza Tradicional del Pueblo Wayuu)

  LA CONSTRUCCIÒN DE UNA ENRAMADA

Una enramada tradicional wayuu, se construye con los troncos del árbol A’ipia (Árbol trupillo), y su techado es tejido con Yotojolo (corazón seco del cactus). Su forma es cuadrada. Aunque algunos sabedores exponen  que anteriormente las enramadas no eran cuadradas, sino circulares. Actualmente muchas familias wayuu han sustituido las enramadas tradicionales por los bohíos,  construidas en formas cuadradas y circulares con palmas de coco. El A’ipia es un árbol conocido como trupillo en Colombia, y con el nombre de cují en Venezuela.

   Las familias wayuu cuando tienen previsto realizar un evento, rito o ceremonia, preparan previamente las enramadas donde van a recibir y atender a sus invitados. Se recibe al invitado junto a toda la familia en una enramada. Los grandes eventos organizados  pueden durar hasta una semana. Por ello la relevancia de garantizar un buen espacio para la comodidad de los participantes durante los días que permanecerán en el encuentro.

 Muchos E’iruku (familias wayuu matrilineal), actualmente han olvidado la importancia de preservar el equilibrio y conexión que deben mantener con el cosmos, con la madre naturaleza, la cultura, y la espiritualidad wayuu a partir de los diálogos circulares bajo sus enramadas. Este problema en gran parte se debe a la descontextualización y pérdida cultural profunda en muchas familias. Se evidencia como en su mayoría los wayuu cuando organizan un eventos bajo las enramadas colocan  a los participantes uno detrás de otros. Adoptan la misma organización de reuniones de los aliijuna (Los no indígenas). Aunado a esto colocan una mesa para separa a los participantes de otros. Como directivas, autoridades o funcionarios públicos. En los diálogos circulares de los pueblos originarios, todos entrar en esa circularidad,  sin distinción alguna. 


                                  Representaciòn del espiral; Modelo de pensamiento de los pueblos originarios.

 Bajo las enramadas los wayuu han sostenido milenariamente el modelo circular de la organización y el diálogo bajo las enramadas. Las enramadas han sido testigos de muchos enlaces y desenlaces familiares. Han presenciado escenarios de conflictos, unión, reconciliación, tristeza, despedidas. El pueblo wayuu necesita recuperar, fortalecer su propia circularidad a partir de sus reflexiones bajo su propia enramada matrilineal. Las enramadas están tejidas y conectadas a la madre tierra desde el matrilinismo, desde la circularidad del cosmos. La mujer wayuu y el matrilismo tienen en sus manos generar esta reflexión al interior de sus comunidades, bajo el tejido de sus enramadas.






En mi Ritual sagrado